Julián hace auto-stop. En la carretera conoce a una chica agresiva y bronquista. Una tormenta les obliga a permanecer unos días en el almacén abandonado de una estación de servicio. Allí aparece Sam, un viejo camionero con pasado turbio. Una noche, el "azar" confía a los tres perdedores el rumbo de un camión cargado con botellas de jerez. A lo largo del viaje por carreteras secundarias, pueblos pequeños y paisajes desolados, sus relaciones se cargan de tensión: peleas, discusiones, borracheras, estafas, asesinatos... jalonan el camino. Perdido el camión a la deriva, aparece el Oasis, club de carretera, y allí la dueña del bar da a cada uno lo que busca, trabajo, alcohol, sexo... y cada uno encontrará su destino...