Hay gente que sólo vive con problemas cotidianos y fáciles de solucionar. En cambio hay otra gente que no conoce la suerte, y que cada día tiene que luchar para sobrevivir hasta el día siguiente. Esta es la historia de esa gente, desheredada ya al nacer, y desconocedora de la alegría de la vida. La Rizos, la Trueno, la Lola, Angel, don Ricardo, el Murciano, Rodolfo. Todos ellos viven en un barrio implacable, dispuesto a tragarselos al menor descuido. Ellos no conocen nada fuera de sus nueve o diez callejuelas malolientes, con rincones oscuros y relucientes navajas. Tienen que sobrevivir cueste to que cueste y caiga quien caiga. Esa es la ley, y ellos to saben. Por eso, en lugar de vivir la vida, la muerden. Esa es su historia...