Lola y Alfredo sobreviven en los límites de la delincuencia atracando a los incautos que suben a Lola en su coche. El negocio se acaba cuando Alfredo es detenido. Surge para Lola la oportunidad de trabajar en un club de jazz donde la pareja conocerá a una serie de personajes muy distintos.
En ese grupo está César, un fotógrafo poco hablador que sólo fotografía cadáveres para la policía; Nen, un joven músico que se está quedando ciego y no necesita ver para comprender la esencia de las cosas, Horacio, un pianista enfermo y cansado de vivir en hoteles y en permanente gira, Gloria Cole, la cantante fija del local que busca un hogar para ella y para su hija; Frank, el contrabajista que compagina por estética el hedonismo con la delincuencia; y el inquietante Manuel Gay.
Un mundo nuevo se abre para la pareja pero también la posibilidad de escoger. El conflicto surge cuando Lola y Alfredo parecen resueltos a seguir caminos distintos.