Irene vive con su padre, Mateo, un anciano vitalista a pesar de su trágica historia, y con su hijo, David, un joven de 22 años. La convivencia es armoniosa y feliz pero un conflicto se desata: David ha decidido irse a vivir con su novia, Clara, y encuentra en su abuelo la complicidad necesaria para llevar a cabo sus planes, aunque eso le enfrenta con su madre.
Una noticia traumática cambiará la existencia de estos personajes que tendrán que aprender a vivir de nuevo descubriendo cada uno lo que no sabía de los demás.