Paulino Alonso es secuestrado y trasladado a los sótanos de El Pardo, donde se le instruye para caminar, hablar y comportarse como Franco.
Se ve obligado a inaugurar pantanos, recibir cartas credenciales y bajar a minas, provocando con ello los equívocos más divertidos y las situaciones más hilarantes.
Y así, cuando en el año 1975 Francisco Franco muere, queda en el aire un interrogante: ¿Quién está enterrado en el Valle de los Caidos, Franco o el doble? Sólo su mujer lo sabe.