Pascual Garza es un joven tímido e introvertido. Ornitólogo frustrado, los fracasos amorosos y el desencanto político acentúan la misantropía que le caracteriza. Esta situación, unida a la insatisfacción en un trabajo alejado de sus afanes ecologistas, le hace retornar a su pueblo natal. Allí coincide con Alberto, amigo de la infancia y gran vividor, que se ha instalado como médico rural. Pascual comienza a trabajar en un emporio avícola como sexador, sufriendo una cómica depresión. Aparece entonces la mujer maravillosa que hace cambiar a Pascual. Su idilio culminará tras deshacerse humorísticamente los equívocos sustentados por los protagonistas.