Una crisis sin final convierte a los hijos de la clase media argentina en aprendices de sobrevivientes. Paula quiere ser actriz, pero sabe que el tiempo corre en su contra. Si no consigue reunir el dinero necesario para el alquiler acabará en la calle y su futuro ya no valdrá nada. Sólo dispone de 24 horas y de nadie a quien recurrir. En medio de la desesperación y la urgencia, Paula se plantea la posibilidad de prostituirse, pero esa nueva y eventual ocupación tampoco ofrece salidas. Un entorno violento y hostil, un fracaso, un desencuentro. Apenas faltan unas horas para que Paula pierda el control de su propia vida. Respiramos sólo a partir del personaje de ella, que, como un héroe en acción al que se le acaba el aire, está dispuesta a pelear hasta el final.