El primer actor de una compañía de teatro en gira por España
muere en un accidente de coche. Un nuevo actor, Jorge Ruiz,
viene a relevarle. Es guapo, joven y revolucionario. Su llegada
crea tensión, celos y desconfianza en el resto del reparto,
especialmente en Mario Soto, que es el encargado de dirigirle
en ausencia del autor del montaje, ocupado con una ópera para
el Teatro Real de Madrid. Ya en el primer ensayo de la obra en
cuestión: la Comedia sin título, de Federico García Lorca, las
personalidades de ambos chocan de frente. Carmen Morante,
primera actriz de la compañía, y Laura G. Reyna, que fue
amante secreta del fallecido, son testigos de la pugna entre
ambos. Por si eso fuera poco, el recién llegado trae un conflicto
añadido: la lectura al final de la función de un manifiesto a favor
de la paz. Mario cuestiona esa decisión. La compañía se divide.