A un grupo de actores, ambulante, se les ocurre la idea de interpretar el papel de familiares desesperados , en los velatorios de la ciudad, para cometer pequeños robos insignificantes. Un día deciden ir al velatorio de un tal Lallane, notorio e insigne embalsamador (taxidermista). En el velatorio descubre que el muerto estaba solo en el mundo, sin parientes ni herederos, que pudieran reclamar su gran riqueza. Despues de una minuciosa búsqueda descubren que la mujer del muerto está embalsamada en una capilla secreta, y que su muerte no fue oficial. Entonces deciden interpretar su mejor obra, Lucrecio se trasviste y se hace pasar por Esmé, la mujer del fallecido, haciendo ver que esta vuelve de Paris, y los demás se hacen pasar por parientes de Lallane, y de esta manera conseguir la herencia.